

PSK, que surgió como entidad en 2005, ha trabajado en estos últimos años para desarrollar la idea que se fraguó en 1995, proponiéndose como principal objetivo la creación de un sistema productivo que se adaptase a realidades tanto artesanales como industriales en el sentido estricto de la palabra. Este objetivo se ha alcanzado con el diseño y desarrollo de una tecnología autónoma que está formada por tres elementos principales:
La película básica denominada Biolé®, producida con polímeros hidrosolubles con un bajo impacto medioambiental, que es moldeada y gestionada como si fuera un soporte papel normal pero una vez introducida en la máquina al vacío, al ser termoplástica, trabaja por sí sola sin necesidad de la actuación del hombre, que interviene sólo para efectuar un control visual.
Las máquinas producidas, rigurosamente en acero inoxidable, están diseñadas y fabricadas tomando en consideración aspectos como las necesidades, los conocimientos adquiridos por la experiencia directa de varias décadas y las sugerencias por parte de los clientes. En efecto, éstas son una unión perfecta entre practicidad y fiabilidad.
Los materiales de contorno, como barnices, soportes o plantillas, plotters gráficos y todo aquello que puede ser útil, antes de ser suministrados a nuestros clientes son sometidos a nuestros estrictos tests. Además, en el caso de tintas, se trata de materiales desarrollados expresamente, en base a nuestras necesidades específicas, por empresas líderes en el sector.
Nuestra pequeña realidad está desarrollando un mercado en el que nuestros numerosos clientes están operando ya como líderes del mismo, haciendo frente, de modo seguro, a los retos productivos, conscientes de que los problemas que se presentan serán estudiados primero por nosotros y una vez encontrada la solución más ventajosa, limitando al máximo los costes y las pérdidas de tiempo, facilitándoles el trabajo.